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F1 GP de España: la suerte abandona a Norris y vuelve a sonreír a Antonelli

F1 GP de España: la suerte abandona a Norris y vuelve a sonreír a Antonelli

  • Han tenido que pasar 45 años para que la Fórmula 1 volviera a Madrid. Hacerlo realidad en tan poco tiempo ha exigido mucho trabajo y esfuerzo, y también superar no pocas dudas hasta convertir el proyecto de Madring en una realidad. Ahora, después de su primer Gran Premio, toca reconocerlo: Madrid ha estado a la altura del desafío. Hay cosas que mejorar, especialmente en un trazado en el que adelantar resultó demasiado complicado, pero el estreno ha sido un éxito y eso también merece ser reconocido
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Han tenido que pasar 45 años para que la Fórmula 1 volviera a Madrid. Hacerlo realidad en tan poco tiempo ha exigido mucho trabajo y esfuerzo, y también superar no pocas dudas hasta convertir el proyecto de Madring en una realidad. Ahora, después de su primer Gran Premio, toca reconocerlo: Madrid ha estado a la altura del desafío. Hay cosas que mejorar, especialmente en un trazado en el que adelantar resultó demasiado complicado, pero el estreno ha sido un éxito y eso también merece ser reconocido. Y precisamente la dificultad para adelantar, Madring nos hizo viajar atrás en el tiempo, hasta aquel último Gran Premio de España en el Jarama, en 1981, cuando Villeneuve encabezó un grupo de cinco coches que llegó a meta separado por apenas 1,2 segundos. Entonces tampoco había prácticamente forma de adelantar y el Ferrari encontró en las manos del canadiense la manera de mantener detrás a sus perseguidores. Esta vez volvimos a tener a un Ferrari al frente, formando otro trenecito, aunque en esta ocasión el final fue diferente. El Safety Car que necesitaba Ferrari para mantener a Leclerc al frente nunca llegó y, a falta de nueve vueltas para el final, el monegasco tuvo que hacer su parada y cayó hasta la cuarta posición. Antonelli recogió entonces su testigo al frente de la carrera con Verstappen segundo y Norris tercero. Tres pilotos para un final que prometía tensión: Verstappen no iba a renunciar a la pelea y Norris todavía tenía tiempo para intentarlo. Con los adelantamientos convertidos en una tarea casi imposible, cualquier error o incluso, la aparición de un doblado podía resultar decisivo. Madring estaba a punto de escribir su primer capítulo en la historia de la Fórmula 1.

 

Esta lucha permitió que Antonelli fuese distanciándose de ellos y afrontase las últimas vueltas con algo más de tranquilidad, hasta convertirse en el ganador del primer Gran Premio de Fórmula 1 disputado en Madring y sumar su segunda victoria consecutiva, la octava de su carrera en la Fórmula 1, una más de las que acumula Russell en sus ocho temporadas en la categoría

 

La Monumental, el simbolo de Madring, presentó un aspecto increíble a lo largo de todo el fin de semana

 

11 milésimas dan a Norris la primera pole en Madring

 

La Fórmula 1 había llegado por primera vez a Madring y los entrenamientos libres habían servido para empezar a descubrir un circuito completamente nuevo para pilotos y equipos. Con el asfalto todavía evolucionando y mucho trabajo de puesta a punto por delante, las primeras sesiones dejaron claro que encontrar el límite no iba a ser sencillo. Vuelta tras vuelta, los pilotos fueron ganando confianza y acercándose cada vez más a los muros, buscando esas últimas décimas que podían marcar la diferencia en un trazado tan exigente y en el que, ante la dificultad para adelantar, la clasificación podía marcar el desarrollo de la carrera. Cuando finalmente comenzó la sesión de clasificación, Russell fue el más rápido en la Q1, Antonelli fue segundo a solo 56 milésimas y Lawson completó las tres primeras posiciones a 99 milésimas. Los pilotos españoles no tuvieron suerte en esta primera criba. Alonso y Sainz llegaron a ocupar por momentos las posiciones 14ª y 15ª, pero en los últimos minutos todo cambió: Lindblad desplazó a Alonso, mientras Tsunoda hizo lo propio con Sainz, que terminó quedándose fuera por apenas cinco milésimas respecto a Albon, que cerró las posiciones de acceso a la Q2. Junto con los españoles, Pérez, Bottas no superaron el corte. A ellos, se sumaron Stroll y Bearman, que ni siquiera pudieron participar en la sesión, el primero por un problema de presión de agua y el segundo tras el accidente sufrido en los Libres 3. Sainz, además, recibió una penalización de tres posiciones por obstaculizar a otro piloto durante la Q1, por lo que el madrileño cayó hasta la vigésima posición de la parrilla.

 

En la duodécima vuelta las palomitas salieron volando y más de una bebida acabó por los suelos entre los aficionados españoles, cuando Alonso llegó hasta el Williams de Sainz en la zona de las curvas 4 y 5 por el exterior.  El madrileño se defendió moviéndose hacia la derecha para proteger su trayectoria y terminó encerrando al Aston Martin contra el muro, que acabó rompiendo parte de su alerón delantero

 

En casa, Sainz tampoco tuvo suerte en la clasificación y no sólo no pasó de la Q1, sino que además, fue sancionado

En la Q2, Verstappen dio un paso adelante y colocó al Red Bull en lo más alto, superando a Antonelli por 160 milésimas y a Hamilton por 279 milésimas. La batalla por entrar en la Q3 volvió a ser especialmente ajustada en la parte media  y entre ellos, Colapinto y Lindblad conseguían dar la sorpresa y se metían entre los diez mejores. En el otro extremo, Hülkenberg que, había mostrado un buen ritmo con el Audi durante el fin de semana, se quedó fuera por apenas 19 milésimas y junto a él, Bortoleto, Ocon, Gasly, Tsunoda y Albon fueron los eliminados.  Había llegado la hora de la verdad, con la primera pole de la historia de Madring en juego. La Q3 comenzó con una inesperada primera posición provisional de Hamilton, que en primer intento superó a Antonelli por 61 milésimas y a Russell en 156. Su compañero Leclerc fue cuarto, Verstappen quinto, los McLaren de Norris y de Piastri fueron sexto y séptimo, octavo fue Lawson, Colapinto fue noveno y Lindbland décimo. En el segundo y definitivo intento, los Mercedes fueron los primeros en salir a la pista y Antonelli puso las cosas en su sitio superando el tiempo de Hamilton en 244 milésimas. Su compañero Russell, aunque mejoró su tiempo, se quedó a 70 milésimas de Hamilton. Detrás de ellos llegaron los dos Ferrari, primero Leclerc, que se puso segundo a 184 milésimas de Antonelli, y a continuación Hamilton, que superó a su compañero por seis milésimas y se colocó segundo. De los favoritos, todavía quedaban Verstappen y Norris sin embargo, todo parecía que Antonelli tenía la pole en el bolsillo. Norris que, hasta entonces había ocupado posiciones discretas, encontró una vuelta extraordinaria  y superó al italiano por apenas 11 milésimas. A pesar de marcar el mejor tiempo en el segundo sector, Verstappen finalmente tuvo que conformarse con la tercera posición, a 140 milésimas. Los Ferrari de Hamilton y Leclerc fueron cuarto y quinto, Russell terminó en una discreta sexta posición, Piastri fue séptimo, Lawson octavo, Colapinto noveno y Lindblad décimo. Norris se convertía así en el primer poleman de la historia de Madring, en una clasificación que dejó a los cinco primeros separados por menos de dos décimas. La primera parrilla de la Fórmula 1 en Madring ya estaba completa.

 

La dificultad para adelantar, Madring nos hizo viajar atrás en el tiempo, hasta aquel último Gran Premio de España en el Jarama, en 1981, cuando Villeneuve encabezó un grupo de cinco coches que llegó a meta separado por apenas 1,2 segundos. Entonces tampoco había prácticamente forma de adelantar y el Ferrari encontró en las manos del canadiense la manera de mantener detrás a sus perseguidores

 

11 milésimas convirtieron a Norris en el primer poleman de la historia de la F1 en Madring

 

Polémica ya en la primera frenada

 

La primera carrera de Fórmula 1 en Madring comenzaba con una incógnita importante: cuánto aguantarían los neumáticos sobre un asfalto nuevo y exigente. En una carrera planteada a una sola parada, la elección del compuesto iba a determinar el momento de hacer la parada, algo especialmente importante en un circuito donde adelantar no iba a resultar sencillo. Tanto Norris como Antonelli optaron por los medios, mientras que en la segunda fila, Verstappen y Hamilton se decantaron por una estrategia más agresiva y optaron por los blandos para poder atacar en los primeros metros tras la salida. En el otro extremo estaban Leclerc y Russell, que optaron por el compuesto duro con la idea de alargar el primer stint y así mantener abiertas las posibilidades de reaccionar ante una neutralización de la carrera, una estrategia que también siguieron los dos pilotos españoles. En total, siete pilotos salían con el medio, tres con el blando y doce con el duro. La estrategia estaba preparada, pero en un circuito nuevo y tan complicado para adelantar, cualquier Safety Car o Virtual Safety Car podía cambiar por completo el escenario.

 

Con el asfalto todavía evolucionando y mucho trabajo de puesta a punto por delante, las primeras sesiones dejaron claro que encontrar el límite no iba a ser sencillo. Vuelta tras vuelta, los pilotos fueron ganando confianza y acercándose cada vez más a los muros, buscando esas últimas décimas que podían marcar la diferencia en un trazado tan exigente y en el que, ante la dificultad para adelantar, la clasificación podía marcar el desarrollo de la carrera

 

La F1 debutaba en circuito recién terminado y, a pesar de los datos suministrados por Pirelli, haba muchas dudas sobre que neumático era mejor para la salida

Finalmente, y después de tanto esperar, el semáforo de Madring se apagó, los pocos metros  hasta la primera frenada se vivieron con tanta intensidad que finalmente, en su duelo con Norris, Antonelli se saltó la chcane si bien, enseguida le devolvió la posición. No fue el único pues por detrás, Verstappen también se la saltó si bien, fue para no golpearse con un Hamilton que había perdido velocidad al quedarse encerrado por Norris y Antonelli en el interior de la primera curva. Todo esto no hizo sino que agitar el avispero, pues cuando llegaron a la frenada de la curva 5, Antonelli se volvió a saltar la chicane  y al volver a tener que levantar el pie para que Norris le adelantase, Verstappen no desaprovechó la oportunidad y también le adelantó. Estos no fueron los únicos altercados de la salida, un poco mas atrás, Piastri dañó el endplate izquierdo de su alerón delantero al golpear la parte trasera del Mercedes de Russell, mientras que un muy agresivo Sainz fue ganando varias posiciones hasta que, en la frenada, ya no pudo evitar bloquear las ruedas y golpear a Tsunoda. Auque fue considerado un lance de la carrera, este impacto dañó seriamente el fondo plano de su Williams.

 

De los favoritos, todavía quedaban Verstappen y Norris sin embargo, todo parecía que Antonelli tenía la pole en el bolsillo. Norris que, hasta entonces había ocupado posiciones discretas, encontró una vuelta extraordinaria  y superó al italiano por apenas 11 milésimas. A pesar de marcar el mejor tiempo en el segundo sector, Verstappen finalmente tuvo que conformarse con la tercera posición, a 140 milésimas

 

La primera salida de la F1 en Madring estuvo cargada de tensión y de polémica en la primera frenada

Ya en la cuarta vuelta, con Norris liderando la carrera con casi dos segundos de ventaja sobre Verstappen, el holandés recibió un jarro de agua fría cuando su equipo le pidió por radio que, ante el temor a una sanción, devolviese la posición a Hamilton por lo ocurrido en la salida, aunque aquello le supusiera perder la posición con Antonelli. Hamilton marchaba entonces cuarto, a algo más de medio segundo del Mercedes, pero comenzaba a acusar problemas con los frenos. Dicho y hecho, Verstappen levantó el pie en la Monumental y vio no solo cómo le adelantaba Antonelli, sino también cómo el italiano se escapaba antes de que Hamilton pudiera adelantarle. Al inicio de la siguiente vuelta, los problemas de frenos de Hamilton eran ya tan evidentes, que Verstappen no tardó en adelantarle, pero para entonces Antonelli estaba ya a cinco segundos y Norris a siete. Leclerc tampoco tardó en adelantar a su compañero, que poco a poco fue perdiendo posiciones, Viendo que la situación no mejoraba, Ferrari acabó retirando el SF-26, convirtiendo así a Hamilton en el primer piloto en inaugurar la lista de abandonos de la F1  de Madring, un amargo privilegio que, evidentemente, nadie quería para sí. Con la carrera comenzando a estabilizarse, en la duodécima vuelta las palomitas salieron volando y más de una bebida acabó por los suelos entre los aficionados españoles, cuando Alonso llegó hasta el Williams de Sainz en la zona de las curvas 4 y 5 por el exterior.  El madrileño se defendió moviéndose hacia la derecha para proteger su trayectoria y terminó encerrando al Aston Martin contra el muro, que acabó rompiendo parte de su alerón delantero. Por supuesto, Alonso no tardó en protestar por la radio, protestas que acabaron con una sanción de 5 segundos a Sainz.

 

Ni en el mejor de sus sueños, Ferrari había imaginado una situación como esta: haber apostado por los duros con Leclerc le daba ahora una oportunidad que, hasta hacía apenas unas vueltas, parecía imposible. El monegasco se encontraba al frente de la carrera

 

Cuando finalmente Alonso contactó con Sainz, no tardaron en saltar chispas entre ambos

 

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El VSC de Strtoll que cambia todo

 

Mientras todo eso sucedía por detrás, Norris estaba haciendo exactamente lo que necesitaba: liderar la carrera desde la primera curva y abrir algo de hueco sobre Antonelli y Verstappen. Así pues, parecía tenerlo todo bajo control y que la victoria difícilmente se le escaparía. Hasta que apareció Stroll. Sí, el mismo que en Monza cambió el desarrollo de la carrera con su abandono y el periodo de VSC al que provocó. Pues aquí también abandonó, concretamente en la curva 20, y también provocó un VSC. Así fue como la apacible carrera de Norris se transformó en el peor de los desastres. Como era de esperar, todos los que habían salido con blandos o medios aprovecharon este VSC para llevar a cabo la única parada prevista para esta carrera. Por su parte, de los once pilotos que aún seguían en carrera habiendo salido con duros y que, por lo tanto, podían alargar aún más su parada, Alonso y Russell optaron también por parar, aunque lo hicieron por motivos bien diferentes. Alonso lo hizo para poder cambiar también su dañado alerón delantero tras el incidente con Sainz. Russell, por su parte, lo hizo para intentar hacer un undercut a Leclerc, que sí continuó en pista. Así pues, era lógico que el piloto de Ferrari se convirtiese en el nuevo líder de la carrera, pero no tanto que Norris hubiese pasado de liderar cómodamente, con algo más de seis segundos de ventaja, a rodar quinto y a casi diez segundos de Antonelli ¿Qué había ocurrido para que en solo una vuelta la clasificación hubiese cambiado tanto? Pues muy sencillo: Norris ya había pasado la entrada de boxes cuando apareció el VSC que, además duró menos de lo esperado, por lo que la reanudación le sorprendió todavía entrando en boxes. Entre el tiempo perdido por esta situación y los problemas del equipo a la hora de llevarla acabó, Norris cedió unos 16 segundos respecto al resto, justificando así su quinta posición.

 

Finalmente, y después de tanto esperar, el semáforo de Madring se apagó, los pocos metros  hasta la primera frenada se vivieron con tanta intensidad que finalmente, en su duelo con Norris, Antonelli se saltó la chcane si bien, enseguida le devolvió la posición. No fue el único pues por detrás, Verstappen también se la saltó si bien, fue para no golpearse con un Hamilton que había perdido velocidad al quedarse encerrado por Norris y Antonelli

 

En un circuito donde adelantar es prácticamente imposible y más aún, saliendo desde la quinta posición, nadie apostó a que Leclerc acabaría liderando la carrera

 

Ferrari estira su única baza hasta el límite

 

Ni en el mejor de sus sueños, Ferrari había imaginado una situación como esta: haber apostado por los duros con Leclerc le daba ahora una oportunidad que, hasta hacía apenas unas vueltas, parecía imposible. El monegasco se encontraba al frente de la carrera, con 12,5 segundos de ventaja sobre Antonelli, pero la diferencia del neumático nuevo permitió al italiano rodar entre cuatro y seis décimas más rápido por vuelta que el Ferrari, hasta que, en la vuelta 42, ya estaba pegado a Leclerc. Hasta entonces, su ritmo fue tan superior al del resto que incluso aumentó su ventaja sobre Verstappen, que pasó de 1,2 a 3 segundos. La segunda parada de Russell, en la vuelta 28, para montar un segundo juego de duros, le había mandado a la quinta posición, por detrás de Norris que, gracias al tapón de Leclerc, acabó pegándose a Antonelli y Verstappen. El Safety Car que necesitaban en Ferrari para mantener viva su apuesta nunca apareció y, después de 32 vueltas liderando la carrera, en la vuelta 48 el equipo no tuvo más remedio que llamar a Leclerc a boxes para montar unos blandos con los que afrontar las nueve vueltas finales. Antonelli pasó entonces por primera vez a liderar la carrera, mientras Leclerc regresaba a pista en cuarta posición, a unos 20 segundos de Norris y con Russell pegado a su caja de cambios. La pelea entre Verstappen y Norris por la segunda posición tuvo su punto más álgido en la última vuelta, cuando Verstappen cometió un error en la curva 5 que permitió a Norris ponerse a la altura del Red Bull si bien, el holandés consiguió rehacerse y mantuvo la segunda posición hasta la bandera a cuadros. Esta lucha permitió que Antonelli fuese distanciándose de ellos y afrontase las últimas vueltas con algo más de tranquilidad, hasta convertirse en el ganador del primer Gran Premio de Fórmula 1 disputado en Madring y sumar su segunda victoria consecutiva, la octava de su carrera en la Fórmula 1, una más de las que acumula Russell en sus ocho temporadas en la categoría.

 

Esta vez volvimos a tener a un Ferrari al frente, formando otro trenecito, aunque en esta ocasión el final fue diferente. El Safety Car que necesitaba Ferrari para mantener a Leclerc al frente nunca llegó y, a falta de nueve vueltas para el final, el monegasco tuvo que hacer su parada y cayó hasta la cuarta posición

 

La fortuna volvió a sonreír a Antonelli en forma de VSC y de una mala parada de Norris y el piloto italiano se llevó otra inesperada victoria

Clasificación final

Clasificación de pilotos

Clasificación constructores