


+87F1 GP de Azerbaiyán: victoria de Russell por la mínima
F1 GP de Azerbaiyán: victoria de Russell por la mínima
F1 Grand Prix of Azerbaijan - Practice
Azerbaijan Grand Prix, Thursday BAKU, AZERBAIJAN - SEPTEMBER 24: George Russell of Great Britain driving the (63) Mercedes AMG Petronas F1 Team W17 on track during practice ahead of the F1 Grand Prix of Azerbaijan at Baku City Circuit on September 24, 2026 in Baku, Azerbaijan. (Photo by Mark Thompson/Getty Images)
Tras el ansiado regreso de la Fórmula 1 a Madrid, el Mundial se trasladó a Bakú para enfrentarse a otro circuito urbano, aunque con un carácter completamente diferente al trazado madrileño. En este caso, la velocidad volvía a ser protagonista para poder afrontar la interminable recta de Bakú, de algo más de 2 kilómetros, pero combinada con zonas extremadamente estrechas y reviradas. Bakú suponía también el debut del nuevo chasis de Williams, más ligero y acompañado de mejoras aerodinámicas y su debut no pudo ser más positivo, ya que Sainz conseguía meter a Williams en la Q3 por primera vez en la temporada. El piloto español terminaría además el fin de semana con su primer punto desde el GP de Canadá. El Gran Premio también marcaba el regreso de Hadjar tras tres carreras ausente por su lesión de muñeca, mientras que Ocon afrontaba en Bakú una nueva situación después de confirmar que no continuaría en Haas y que quedaba libre para buscar asiento de cara a 2027. Por otro lado, Bakú también puso a prueba al líder del Mundial. Antonelli cometió un error en la Q1 que le obligó a partir desde la decimosexta posición y afrontar una nueva remontada, como ya hiciera en Monza. Su compañero Russell tenía una nueva oportunidad para recortar diferencias en el Mundial y, después de dominar con autoridad la clasificación, todo hacía pensar que no estaba dispuesto a desaprovecharla. Pero si hay que hablar de un protagonista, ese es sin duda Colapinto, que en la resalida acabó llevándose por delante a su compañero Gasly y a Norris, dejando a Alpine sin los puntos que tenía al alcance y a McLaren con un cero. El caos permitió además que Haas colocase a sus dos coches en los puntos, con Ocon octavo y Bearman noveno.
Verstappen llegó al inicio de la recta más cerca que nunca, pero no pudo evitar la victoria del británico, eso sí, por apenas 0,196 segundos. Era el segundo final más ajustado de este siglo, solo por detrás de los 0,011 segundos que separaron a los Ferrari de Schumacher y Barrichello en 2002, en Indianápolis

Pole incontestable de Russell y Sainz brilla de nuevo
Tras un viernes complicado por los problemas mecánicos de su Mercedes, Antonelli llegó a la Q1 con menos kilómetros y referencias que Russell, algo que, sumado a su ímpetu por buscar los límites desde el primer momento, terminó jugando en su contra. El italiano calculó mal el vértice de la primera curva y la rueda delantera izquierda impactó contra el muro, destrozando la suspensión, un error que sin duda, podía haberse evitado. Aún así, Antonelli tuvo suerte, porque el tiempo que había marcado antes del accidente le permitió pasar a la Q2, aunque quedó condenado a salir desde la decimosexta posición. Con Antonelli fuera de combate, los quince pilotos restantes afrontaron una Q2 que inicialmente parecía mucho más ajustada, con apenas 94 milésimas entre los tres primeros. Sin embargo, cuando el tiempo ya estaba cumplido, Russell volvió a mejorar su registro y puso las cosas en su sitio. Verstappen se quedó a 244 milésimas, mientras que Leclerc terminó a 318. La gran noticia volvió a llegar desde Alpine, que consiguió meter a sus dos pilotos en la Q3. Pero, sin duda, la alegría estaba en Williams, con Sainz noveno y dentro de los diez mejores por primera vez esta temporada. La lucha por entrar en la Q3 estuvo tan ajustada que Bearman se quedó fuera por apenas 92 milésimas y Lawson a 177. Junto a ellos, también quedaron eliminados Albon, Ocon, Lindblad y Antonelli.
Los Red Bull no tardaron en comenzar a demostrar su buena velocidad punta y empezaron a ganar posiciones. En la sexta vuelta, Hadjar ya era tercero y Verstappen cuarto y ambos buscaban como alentar a Piastri. Dado que iban con una estrategia de neumáticos diferente, desde el muro dieron órdenes de equipo para que Hadjar se dejase adelantar por Verstappen

La baja degradación del compuesto blando hizo que, en esta ocasión, los equipos optasen por cargar bastante combustible para mantenerse en pista durante toda la Q3, sin necesidad de parar para montar un segundo juego de blandos. McLaren fue la única excepción, ya que decidió parar para montar un segundo juego nuevo, mientras que Sainz también tuvo que pasar por boxes, aunque en su caso porque había comenzado la sesión con un juego usado de cuatro vueltas. Russell que, tenía la pole prácticamente asegurada con 435 milésimas de ventaja sobre Leclerc, fue todavía más allá en su último intento y pulverizó su tiempo, mejorándolo en 511 milésimas y dejando al Ferrari a casi un segundo. El piloto monegasco consiguió maquillar un poco esta superioridad y redujo la diferencia hasta las 837 milésimas, asegurándose de paso la segunda posición por apenas una milésima sobre Piastri. Hadjar completó un regreso espectacular y colocó el Red Bull en la cuarta posición, por delante del McLaren de Norris, que perdió parte de sus opciones al bloquear en su último intento. Hamilton fue sexto, seguido de un sorprendente Gasly. Verstappen tuvo que conformarse con la octava posición, lejos de la pelea por la pole después de haber mostrado un ritmo mucho más competitivo durante los entrenamientos. Y llegó otra de las buenas noticias del día: Sainz consiguió la novena posición, confirmando que el nuevo chasis del FW48 había dado un paso adelante. Sin embargo, la alegría de Williams duraría poco. Los comisarios sancionaron posteriormente a Sainz con cinco posiciones por no reducir suficientemente la velocidad ante las banderas amarillas provocadas durante el último intento de Norris. El madrileño pasaba así de la novena a la decimocuarta posición de la parrilla. Colapinto completó el Top 10 con Alpine.
La carrera transcurría con cierta calma, con casi diez segundos de ventaja de Russell sobre Piastri, hasta que en la vuelta 25 un mensaje del británico por radio rompió de repente la tranquilidad. Russell había tocado ligeramente el muro en la curva 15 y había comenzado a notar que algo no iba bien

Salida tranquila y primeras diferencias
La baja degradación demostrada durante la sesión de clasificación dejaba claro que la elección de compuestos para la carrera iba a centrarse en el blando y el medio, descartando por completo el duro. Así, 12 pilotos optaron por el medio, entre ellos Russell, Verstappen, Norris, Sainz y Antonelli. Buscando una mayor tracción inicial y la posibilidad de lanzar ataques en la salida, así como en las primeras vueltas, los otros diez eligieron el blando entre ellos, destacaban Leclerc, Piastri, Hamilton y Hadjar. Cuando se apagó el semáforo, los primeros metros fueron muy limpios y con pocos ataques. Pese a salir con medios, Russell no se vio amenazado en ningún momento por Leclerc, cuya mala salida, permitió además que Piastri le adelantase con facilidad. Por detrás, Norris hacía una buena salida y lograba adelantar a Hadjar, Los Red Bull no tardaron en comenzar a demostrar su buena velocidad punta y empezaron a ganar posiciones. En la sexta vuelta, Hadjar ya era tercero y Verstappen cuarto y ambos buscaban como alentar a Piastri. Dado que iban con una estrategia de neumáticos diferente, desde el muro dieron órdenes de equipo para que Hadjar se dejase adelantar por Verstappen. Mientras que Russell había abierto ya un hueco de tres segundos con respecto a Piastri, su compañero Antonelli poco a poco iba remontando posiciones y ya era undécimo. La sombra de un VSC sobrevoló momentáneamente Bakú cuando en las novena vuelta, Stroll volvió a abandonar una vez más por avería mecánica.
Tras un viernes complicado por los problemas mecánicos de su Mercedes, Antonelli llegó a la Q1 con menos kilómetros y referencias que Russell, algo que, sumado a su ímpetu por buscar los límites desde el primer momento, terminó jugando en su contra. El italiano calculó mal el vértice de la primera curva y la rueda delantera izquierda impactó contra el muro, destrozando la suspensión

La poca degradación hace que las paradas se retrasen
Los neumáticos medios de Verstappen empezaban a darle problemas y el holandés no lograba acercarse lo suficiente como para lanzar un ataque sobre Piastri. Ante esta situación, Hadjar dejó claro por radio que su intención no era atacar a su compañero, sino que ambos mantuviesen el ritmo suficiente para evitar que el McLaren se escapase a más de un segundo. La carrera entró entonces en una fase de relativa calma, con Russell controlando la situación con casi nueve segundos de ventaja sobre Piastri, que conservaba la segunda posición sin demasiados problemas. Verstappen, por su parte, seguía esperando su momento. Viendo que el compuesto blando era el que mejor funcionaba, en la vigésima vuelta Sainz fue el primero en entrar a boxes para cambiar los medios por blandos. La parada le mandó al fondo del pelotón, aunque al menos le permitió reincorporarse con aire limpio. En esa misma vuelta, Alonso se veía obligado a abandonar por un problema de motor que le dejaba sin potencia. La carrera transcurría con cierta calma, con casi diez segundos de ventaja de Russell sobre Piastri, hasta que en la vuelta 25 un mensaje del británico por radio rompió de repente la tranquilidad. Russell había tocado ligeramente el muro en la curva 15 y había comenzado a notar que algo no iba bien, por lo que pidió al equipo que revisase las presiones de los neumáticos. Por un instante, el aviso hizo saltar las alarmas, aunque desde el muro le tranquilizaron asegurándole que todo estaba en orden. Por detrás, los neumáticos medios de Verstappen le obligaban a desistir de sus ataques sobre Piastri, que ya disfrutaba de casi dos segundos de ventaja. La falta de ritmo de Ferrari era tal que, pese a llevar los neumáticos blandos, Leclerc rodaba ya a 4,5 segundos de Hadjar. Peor aún era la situación de Hamilton, que se encontraba siete segundos por detrás de su compañero. Más atrás, la remontada de Antonelli se había estancado en la novena posición, aunque el italiano ganó un puesto en la vuelta 30, cuando Norris se fue largo al final de la recta.
Si hay que hablar de un protagonista, ese es sin duda Colapinto, que en la resalida acabó llevándose por delante a su compañero Gasly y a Norris, dejando a Alpine sin los puntos que tenía al alcance y a McLaren con un cero

El Safety Car lo cambia todo
Estábamos ya en la vuelta 30 de las 51 previstas y, salvo Sainz, nadie había pasado todavía por boxes. Pero la calma estaba a punto de terminar y el caos se desataría muy pronto en boxes. Albon estaba luchando con Lawson por la duodécima posición cuando, en la curva 5, el Williams acabó contra las protecciones, en un punto del circuito muy estrecho que obligó a sacar el Safety Car. Por fin llegó el momento y todos, incluido Sainz, pasaron por boxes. Cuando el Safety Car se retiró finalmente en la vuelta 36, Verstappen consiguió adelantar a Piastri. Pero por detrás, Colapinto, que rodaba décimo, se pasó bastante de frenada y bloqueó los neumáticos delanteros, lo que le hizo perder por completo el control de su Alpine. Como rodaba pegado al muro, era cuestión de tiempo que acabara llevándose por delante a otro piloto, y el destino quiso que ese fuese precisamente su compañero Gasly, que era séptimo. Como consecuencia del golpe, Gasly acabó llevándose por delante a Norris, que rodaba noveno y que acabó pagando las consecuencias de un incidente que dejaba a Alpine sin un buen botín de puntos. Pero este no fue el único incidente de la resalida. Lindblad se tocó con su compañero Lawson, que, aunque pudo continuar, perdió varias posiciones. Y, en medio de todo este caos, Bearman no pudo evitar un ligero contacto con Antonelli que provocó graves daños en la parte izquierda del fondo plano del Mercedes. El resultado fue inevitable: un segundo Safety Car.
La alegría de Williams duraría poco. Los comisarios sancionaron posteriormente a Sainz con cinco posiciones por no reducir suficientemente la velocidad ante las banderas amarillas provocadas durante el último intento de Norris. El madrileño pasaba así de la novena a la decimocuarta posición de la parrilla

La segunda resalida llegó en la vuelta 39 y, en esta ocasión, Russell dio el tirón antes de lo esperado para defenderse del más que previsible ataque de Verstappen. Sin incidentes y sin más cambios, el británico mantuvo el liderato, mientras que Antonelli se situaba séptimo gracias a lo ocurrido en la primera resalida. Los Haas de Ocon y Bearman ocupaban la octava y novena posición, respectivamente, mientras que Lindblad cerraba las posiciones con derecho a puntos. Al igual que Alpine, McLaren desperdició una gran oportunidad de sumar un buen número de puntos. Al abandono de Norris en la primera resalida se unió, en la vuelta 40, el error de Piastri, que rodaba tercero pero, presionado por Hadjar, se pasó de frenada al final de la recta y cayó hasta el fondo de la clasificación. El australiano, que había llegado a rodar segundo al comienzo de la carrera, no solo decía adiós al podio, sino también a los puntos. Hadjar heredaba la tercera posición en su regreso a la competición, mientras Leclerc ascendía al cuarto puesto y Antonelli, después de haber salido decimosexto, se colocaba sexto. El italiano no tardaría en ganar otra posición al adelantar a Hamilton. Mientras tanto, Russell y Verstappen abrían hueco y libraban su particular batalla por la victoria. El Red Bull hacía valer su gran velocidad en la interminable recta de Bakú, pero la superioridad del Mercedes en el segundo sector, unida a una mejor gestión de la batería, permitía a Russell llegar al final de la recta con una ligera ventaja que impedía a Verstappen lanzar el ataque. Las vueltas iban pasando y, una tras otra, la historia se repetía. Sin embargo, el abandono de Bottas en la última vuelta estuvo a punto de cambiarlo todo. El piloto de Cadillac sufrió un problema mecánico que le impidió frenar en la curva 15 y acabó contra las protecciones, provocando una bandera amarilla justo cuando ambos se aproximaban a esa zona. Russell tuvo que frenar más de habitual y Verstappen llegó al inicio de la recta más cerca que nunca, pero no pudo evitar la victoria del británico, eso sí, por apenas 0,196 segundos. Era el segundo final más ajustado de este siglo, solo por detrás de los 0,011 segundos que separaron a los Ferrari de Schumacher y Barrichello en 2002, en Indianápolis. Por detrás, ya no hubo más cambios salvo el de Sainz, que en la penúltima vuelta logró adelantar a Hulkenberg y entrar en los puntos.
Russell que, tenía la pole prácticamente asegurada con 435 milésimas de ventaja sobre Leclerc, fue todavía más allá en su último intento y pulverizó su tiempo, mejorándolo en 511 milésimas y dejando al Ferrari a casi un segundo. El piloto monegasco consiguió maquillar un poco esta superioridad y redujo la diferencia hasta las 837 milésimas

Clasificación final
![]()
Clasificación de pilotos
![]()
Clasificación constructores
![]()

