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El Hyundai mini-EV con tecnología Emotion Adaptive Vehicle Control, motor de emociones

El Hyundai mini-EV con tecnología Emotion Adaptive Vehicle Control, motor de emociones

Hyundai Motor Company ha dado a conocer su exclusivo mini-EV, que basado en el prototipo ‘45’ y equipado con tecnología Emotion Adaptive Vehicle Control  o Control del Vehículo Adaptado a las Emociones (EAVC) ayuda a los pacientes menores de edad del Hospital Infantil SJD de Barcelona, España, como parte del proyecto “Little Big e-Motion” (Pequeñas Grandes e-Mociones). El mini-EV apoya así  la movilidad de los pacientes menores desde la cama hasta la sala de tratamiento, que está considerado como uno de los viajes más estresantes para los niños. Además de brindar apoyo emocional a los pacientes, la tecnología EAVC también asiste en el trabajo del personal médico del hospital informándoles sobre el estado emocional de los pacientes sin necesidad de una interacción directa con la persona, lo cual es especialmente útil en la era de la COVID-19.

 

 

La tecnología EAVC monitoriza las expresiones faciales y la frecuencia cardíaca y respiratoria y combina estas lecturas con la información del vehículo, incluida la velocidad, la aceleración, el ruido y la vibración. A continuación, la tecnología procesa los datos utilizando el aprendizaje automático (o machine learning) para optimizar el entorno del vehículo y controlar de manera activa los sistemas incluidos en el mismo, como la iluminación, el climatizador, la música y el dispensador de fragancias.

 

El mini-EV apoya así  la movilidad de los pacientes menores desde la cama hasta la sala de tratamiento, que está considerado como uno de los viajes más estresantes para los niños

 

El mini-EV y su tecnología Emotion Adaptive Vehicle Control  ayuda a los pacientes menores de edad del Hospital Infantil SJD de Barcelona, España, como parte del proyecto “Little Big e-Motion”

 

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El sistema de reconocimiento de emociones faciales utiliza una cámara instalada delante del asiento para identificar las emociones. El cinturón de ejercicios de respiración se envuelve alrededor del cuerpo y sus bolsas de aire aplican una suave presión que ayuda a reducir la ansiedad y favorece una respiración más estable, mientras que el acelerómetro, el sensor de monitorización del ritmo cardíaco, mide las frecuencias cardíaca y respiratoria. La iluminación se  adaptada a las emociones y se ilumina en verde, amarillo o rojo para mostrar el estado emocional en colores. El dispensador de aroma adaptado a las emociones rocía una fragancia sincronizada con la respiración para ayudar a poner una sonrisa en los rostros de los pequeños pacientes. El vehículo también hace burbujas para celebrar el progreso del menor en su camino hacia la terapia.