Estás leyendo
Enrique Medina, una pasión convertida en profesión

Enrique Medina, una pasión convertida en profesión

+25
Ver galería

Nuestro personaje de este mes es de esos cuyo trabajo pasa desapercibido en las carreras hasta que le ves trabajar en el box o en el parque de asistencia de un rally o terminado los últimos detalles antes de un evento, nos referimos a Enrique Medina, Quique para sus amigos, que ha hecho de su pasión por el motor y la competición, su profesión y es que, tal y como él dice, no recuerda su vida sin el motor. Nació en una familia vinculada al motor, pues su abuelo y su padre fundaron Rodamientos Medina y su tío fundó Medinabi y Medinairu. Además, su padre ha estado vinculado al Circuito del Jarama como comisario y como Director de Carrera desde sus orígenes.

 

Pero a Quique todo esto le parecía poco y ha probado otras facetas dentro de la competición, entre ellas, la de piloto en varias pruebas de diferentes categorías disputadas en el Circuito del Jarama en las que llegó incluso a subirse el podio. Pero sin duda, su mayor reto y experiencia ha sido el poder participar en tres ediciones (2003, 2006 y 2007) del Dakar en la categoría de motos

 

Enrique Medina de niño, junto a su padre

 

Así pues, no es de extrañar que desde muy joven estuviese merodeando por el Jarama, donde con 9 años ya comenzó a actuar como comisario, el más joven de Europa, en la “Isleta” (Pie de Torre) de el Jarama, hecho que no pasó desapercibido para un periodista que publicó su foto, preguntándose qué hacía un niño ahí, sin saber que era un comisario. Ese niño fue creciendo y pasó al puesto 11 (Bugatti) hasta seguir los paso de su padre y obtuvo la licencia de Director de Carrera. Su trayectoria como Oficial, además de recibir la insignia de plata de la Real Federación Española de Automovilismo como reconocimiento a sus más de 25 años, le sirvió para conocer a muchas personas diferentes dentro de las carreras, aprender el sentido de la responsabilidad y del compromiso y a vivir muchas nuevas experiencias.

 

Su trabajo en las carreras pasa desapercibido s hasta que le ves trabajar en el box o en el parque de asistencia de un rally o terminado los últimos detalles antes de un evento

 

En la isleta del Jarama sujetando el cartel de 1 minuto

 

En un principio, estaba destinado a seguir en la empresa familiar, pero a Quique la vida le tenía preparado un camino distinto que, sin darse cuenta, comenzó cuando estaba en el colegio: pegar pegatinas y es que ya se le daba muy bien hacer carpetas en el colegio decoradas de ski, surf, coches, motos etc. Ya en el Jarama, comenzó recortando adhesivos con unas tijeras para decorar los Suzuki del circuito que actuaban como coches de rescate en caso de accidente o avería. Gracias a la ayuda de dos amigos y comisarios (Javier Soler y Mochales) que le dejaron 300.000 pts pudo comprar un plotter; eran los origines de Medinart, que con los años ha pasado a denominarse ART-MN, empresa que comenzó usando ese plotter para unos adhesivos que le solicitó Manuel Vidal, Director del Circuito del Jarama con urgencia para el GP de Yugoslavia de Motociclismo (ahora MotoGP) de 1991. Después de eso, Juan Celada y Jose Miguel García Galán, confiaron en él para hacer los adhesivos de GTSPORT, organizador del GT Open y comenzó ir a todos los circuitos españoles y europeos. Hoy en día, ART-MN se ha abierto a otros sectores  y es capaz de diseñar y fabricar un evento o decorarte un negocio de principio a fin, todo ello, sin olvidarse de su ADN “racing”.

 

Pese a todo todas las experiencias que la competición le ha dado, sin duda la más importante ha sido su mujer Charo y es que como no podía ser de otra manera, la conoció cuando ella trabajaba en Prensa de GTSPORT y entre otras cosas, él les hacía los podios

 

Uno de sus grandes proyectos es un programa en WRC3 con un coche decorado con su imagen y del que ejerció de ovreur en la pasada edición del Monte-Carlo

 

De todos su trabajos, guarda un recuerdo muy especial del que hizo para la Drivers Academy RACE Red Bull, para el que fabricaron muebles, metacrilatos, soportes, audiovisuales, vinilos, en fin de todo y pese a contar con muy poco tiempo, lograron tenerlo todo a tiempo. Otro trabajo del que se siente muy orgullosos son los dos stands del RACE y Jarama en el Madrid Motor Days, aunque sin duda, el que más ilusión le ha hecho, fue el que le encargaron para el homenaje de Sainz en Madrid cuando se retiró del WRC, para el que fabricó mucha señalética y algunos adhesivos como las placas, pero sobre todo, fue el hecho de poner la placa del homenaje al coche de Sainz.

 

 

Ver también

Quique para sus amigos, que ha hecho de su pasión por el motor y la competición, su profesión y es que, tal y como él dice, no recuerda su vida sin el motor

 

El homenja de Sainz en su despedida de los rallies es el trabajo que más ilusión le ha hecho

 

Pero a Quique todo esto le parecía poco y ha probado otras facetas dentro de la competición como por ejemplo, manager, coach, proveedor, sponsor, asistencia, ovreur, colaborador en retrasmisiones de tv, organizador y, como no, piloto en varias pruebas de diferentes categorías disputadas en el Circuito del Jarama en las que llegó incluso a subirse el podio. Pero sin duda, su mayor reto y experiencia ha sido el poder participar en tres ediciones (2003, 2006 y 2007) del Dakar en la categoría de motos, sin bien, desgraciadamente no pudo acabar ninguna de ellas. La primera fue por avería de la moto de segunda mano que se compró en Escocia, la segunda por que fue excluido tras saltarse unos waypoints para llegar a tiempo al campamento después de sufrir un problema. La tercera fue la que más huella le dejó, en lo más literal de la pablara, pues acabó en el hospital con una conmoción cerebral, la vértebra D6 clavada en la D7 que estaba estallada (a punto estuvo de quedarse paralitico), la L3 fisurada, el hombro roto, 12 costillas rotas, n hueso de la mano roto y el cuello tocado. A pesar de ello, Quique insiste que, sin duda, volvería a repetir sin pensárselo.

 

No es de extrañar que desde muy joven estuviese merodeando por el Jarama, donde con 9 años ya comenzó a actuar como comisario, el más joven de Europa, en la “Isleta” (Pie de Torre) de el Jarama, hecho que no pasó desapercibido para un periodista que publicó su foto, preguntándose qué hacía un niño ahí, sin saber que era un comisario

 

Medina en el Dakar de 2007

 

Pese a todo todas las experiencias que la competición le ha dado, sin duda la más importante ha sido su mujer Charo y es que como no podía ser de otra manera, la conoció cuando ella trabajaba en Prensa de GTSPORT, para quien enre otras cosas, Quique les hacía los  podios. Fue ahí donde se fijó en ella y hacía un poco la visa gorda con ella para que pudiese hacer las entrevistas a los pilotos. Más adelante, Charo comenzó a trabajar en el Departamento de Prensa del RACE, para quien Quique preparaba todo el material de las presentaciones y al final…