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Eduardo Barreiros, el hombre que contribuyó decisivamente a la motorización de España

Eduardo Barreiros, el hombre que contribuyó decisivamente a la motorización de España

El 24 de octubre se cumplió el centenario de Eduardo Barreiro, un gallego nacido en Gundiás (Orense) que sin estudios superiores acabó siendo uno de los mayores empresarios de España, capaz de crear un imperio industrial que contribuyó decisivamente a la motorización de España. Todo comenzó cuando con 6 años, su padre inició un negocio familiar de línea de autobuses (Orense-Luintra-Orense) con un Panhard Levasor, línea que amplió a otra con el recorrido Orense-Los Peares-Orense. En 1931, con doce años, comenzó a trabajar como revisor en la línea familiar de autobuses y poco antes del inicio de la Guerra Civil comenzó a compaginarlo como aprendiz en un taller de mecánica.

 

En 1957,  en competencia con empresas inglesas, americanas y francesas y tras superar unas durísimas pruebas en las que el propio Barreiros condujo el “Abuelo”, ganó el concurso convocado por el Ministerio de Defensa del Gobierno de Portugal para fabricar 300 camiones militares todo terreno para su Ejército.

 

Finalizada la Guerra continuó trabajando en la línea de autobuses de su padre reconstruyendo autobuses para la línea familiar en un pequeño taller y fue entonces cuando comenzó a adaptar motores para que pudiesen ser utilizados con gasógeno. En 1945, tras vender la línea de autobuses, fundó BECOSA (Barreiros Empresa Constructora S.A.), empresa con la que ante la escasez de gasolina y con el fin de poder cubrir las necesidades de sus vehículos utilizados en las obras de las contratas, a partir de 1949 comenzó a transformar los motores de gasolina a diésel.

 

En 1963 se produjo su tercer gran logro: el acuerdo con Chrysler Corporation por el cual les cedió el 40% de Barreiros Diésel a cambio de fabricar las marcas Dodge y Simca, para lo que fundó Barreiros Chrysler.

 

Eduardo Barreiros con el Principe de Asturias durante una visita a las instalaciones a la fábrica de Villaverde

 

En 1951 dio su primer gran salto al trasladarse a Madrid, concretamente en el Km 7 de la Carretera de Andalucía, donde en 1954 fundó Barreiros Diésel, empresa dedicada a la fabricación de motores. Su segundo gran salto lo dio en 1957, cuando en competencia con empresas inglesas, americanas y francesas y tras superar unas durísimas pruebas en las que el propio Barreiros condujo el “Abuelo”, ganó el concurso convocado por el Ministerio de Defensa del Gobierno de Portugal para fabricar 300 camiones militares todo terreno para su Ejército.

 

El 24 de octubre se cumplió el centenario de Eduardo Barreiro, un gallego nacido en Gundiás (Orense) que sin estudios superiores acabó siendo uno de los mayores empresarios de España, capaz de crear un imperio industrial que contribuyó decisivamente a la motorización de España

 

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Eduardo Barreiros junto al entonces Principe de Asturias, Juan Carlos y la la Princesa Sofia en un SMCA 1000

 

En 1963 se produjo su tercer gran logro: el acuerdo con Chrysler Corporation por el cual les cedió el 40% de Barreiros Diésel a cambio de fabricar las marcas Dodge y Simca, para lo que fundó Barreiros Chrysler. En esa época realiza una inversión de 4.200.000.000 ptas. de la época para ampliar 2.000.000 de m² la fábrica de la que salen 21.000 Dodge y 62.000 Simca, así como otro millón de pesetas en la red comercial de distribución (se exportan productos Barreiros a 27 países) y además, fundó una empresa financiera pionera en la venta a plazos de automóviles. En 1967 Chrysler Corporation aumentó su partipación en un 77% del capital y dos años más tarde, en 1969, Eduardo Barreiros abandonó definitivamente la empresa. En estos años, Barreiros, además de haber contribuido notoriamente al desarrollo industrial del país, había creado 25.000 puestos de trabajo directos y 100.000 indirectos y, con sus exportaciones, ayudó a la balanza de pagos.

 

Pista de pruebas de Bareiros Diésel

 

Tras cumplir los 10 años a los que se comprometió a no realizar ninguna actividad relacionada con el motor, ganó un concurso en Cuba con el motor Barreiros de 8 cilindros y firmó un contrato con Fidel Castro para producir motores diésel de diversas cilindradas y a partir de ese momento se centró en este negocio. El 19 de febrero de 1992, a los 72 años falleció de forma inesperada en La Habana.