La tercera cita del WRC, posiblemente la más dura y exigente del calendario, tuvo un final inesperado tras una caótica etapa del sábado, en la que, al abandono de Evans por la rotura de la suspensión en el último tramo de la mañana, se sumaron los de Solberg, líder hasta entonces y, el de Ogier que, era segundo, ambos en el tramo de enlace hacía la asistencia. Katsuta, que hasta ese momento era tercero, pasó a liderar la prueba con algo más de un minuto de ventaja sobre el Hyundai de Fourmaux, aguantó la presión y se tomó el resto de la prueba con tranquilidad para no cometer fallos. Este conservadurismo le permitió que, en su 94º participación en el WRC, lograse su primera victoria con 27 segundos de ventaja. Esta primera victoria del piloto japonés es doblemente emotiva, pues por un lado, se ha producido en el mismo escenario en el que en 2012 logró su primer podio en el WRC y, además, con esta victoria, se convierte en el primer piloto japonés en ganar una prueba del WRC desde la lograda en 1992 por Shinozuka en el Rally de Costa de Marfil.
Los cuatro tramos de la tarde vieron como Ogier reducía a sólo un segundo la ventaja de Solberg gracias a sus victorias en dos tramos y, a un pinchazo que sufrió su compañero en el segundo tramo que le costó unos 30 segundos. Evans mantuvo la tercera posición a 20,5 segundos de Ogier, mientras que Pajari terminó cuarto a 35 segundos

La prueba comenzó con el shakedown de 6,31 km disputada el jueves por la mañana en la que un motivado Neuville por su 185ª participación en una prueba del WRC, con la que superaba a Loeb, marcaba el mejor tiempo, aventajando en 1,8 segundos a Solberg, que lideró la ofensiva de Toyota, con Pajari tercero, Evans, actual líder del campeonato, fue cuarto y Ogier, único piloto en activo con más de una victoria en esta prueba, quinto. Ya por la tarde se disputaron los dos primeros tramos marcados por las malas condiciones causadas por las fuertes lluvias. En el primero de ellos, de 24,35 km, Solberg fue quien mejor gestionó el caos organizado por el barro y marcó el mejor tiempo, aventajando en medio minuto a su compañero Evans, mientras que Ogier fue el más rápido en el segundo. Así pues, al finalizar la etapa, Solberg era primero con 33 segundos de ventaja sobre Evans, que sufrió problemas de visibilidad al quedarse sin líquido limpiaparabrisas a mitad de la etapa, mientras que Ogier era tercero, a casi medio minuto de Evans. Katsuta terminó cuarto, a sólo 10 segundos de Ogier, mientras que Pajari terminó quinto, casi un minuto por detrás. Hyundai poco pudo hacer para frenar el dominio de Toyota, pues sus tres pilotos tuvieron problemas de sobrecalentamiento al obstruirse los radiadores con el espeso barro, y se tuvieron que conformar con el sexto puesto de Neuville, mientras que Fourmaux y Lappi, terminaron octavo y noveno respectivamente. Por su parte, Armstrong, de M-Sport Ford, impresionaba en su debut en tierra en el Rally1 y terminaba séptimo y Greensmith completó el top 10, liderando además la categoría WRC2 en su debut con el Toyota GR Yaris Rally2.
El sábado, Toyota pasaba así de dominar la prueba, a ver como tres de sus cinco pilotos decían adiós, mientras que Katsuta pasaba a liderar el rally con más de un minuto de ventaja sobre los Hyundai Neuville y de Fourmaux

La lluvia que cayó el jueves por la noche obligó a cancelar el primero de los tramos previstos para el viernes debido a las fuertes roderas que lo hicieron inaccesible para los vehículos médicos y de seguridad. Tras disputarse los otros tres tramos previstos la mañana, Solberg llegó a la asistencia de Naivasha con 28,8 segundos de ventaja sobre Evans, que, sufrió problemas con los frenos, y de 38 segundos sobre Ogier, que tras haber marcado el mejor tiempo en el primer tramo, perdió tiempo debido a un pinchazo que sufrió en la rueda trasera izquierda en el último tramo. Un constante Katsuta mantuvo la cuarta posición, mientras que Pajari se recuperó de un susto en el primer tramo ganando los otros dos y terminó quinto, con 43 segundos de ventaja sobre Neuville, que sufrió un pinchazo y una pérdida de potencia. Los cuatro tramos de la tarde vieron como Ogier lograba reducir la ventaja de Solberg a sólo 1 segundo, gracias a sus victorias en dos tramos y al tiempo que perdió su compañero por un pinchazo en el segundo tramo. Evans mantuvo la tercera posición a 20,5 segundos de Ogier, mientras que Pajari terminó cuarto a 35 segundos. Un doble pinchazo en el primer tramo de la tarde dejó a Katsuta sin rueda de repuesto, por lo que se vio obligado a pilotar con cautela en el resto de los tramos, lo que le hizo caer hasta la séptima posición, por detrás de Neuville y de Fourmaux. La dureza de los tramos pasó factura a los pilotos del equipo M-Sport Ford, que vio como McErlean tuvo que abandonar debido a una fuga de acéite al dañar el carter, mientras que Armstrong tuvo que reparar el brazo de la suspensión trasera para poder terminar la etapa. En la categoría WRC2, Greensmith sufrió un problema en la caja de cambios, lo que permitió a Virves pasar a ser el nuevo líder con 14,5 segundos de ventaja.
Como era de esperar, Katsuta optó por no tomar riesgos incensarios en la última etapa y se limitó a controlar su ventaja sobre Fourmaux que, a falta del Power Stage, se redujo a 42 segundos. Mientras tanto, y con objetivo de sumar el mayor número de puntos posibles de los que se otorgan el domingo, Ogier, Evans y Solberg se reengancharon a la prueba y se repartieron las victorias en los tres primeros tramos

La etapa del sábado fue un auténtico calvario para los tres primeros clasificados y es que, para empezar, en el último tramo de la mañana (Sleeping Warrior de 31 km), Evans que, había subido a la segunda posición gracias a un pinchazo que le costó dos minutos a Ogier, tenia que abandonar al romper la suspensión trasera derecha. Ogier lograba recomponerse al imponerse en los dos tramos restantes y terminaba la mañana segundo, a 42 segundos de Solberg. Por su parte y, a pesar de volver a sufrir un doble pinchazo, Katsuta lograba remontar hasta la tercera posición, beneficiado por los problemas que sufrió Pajari en el mismo tramo, problemas que permitieron a Neuville y a Fourmaux terminar cuarto y quinto respectivamente. Terminado el bucle de la mañana, en el tramo de enlace hacia la asistencia, la prueba daba un giro inesperado cuando tanto Solberg como Ogier tenían que abandonar, el primero por un problema eléctrico y con la transmisión, mientras que Ogier sufrió un problema con el alternador. Toyota pasaba así de dominar la prueba, a ver como tres de sus cinco pilotos decían adiós, mientras que Katsuta pasaba a liderar el rally con más de un minuto de ventaja sobre los Hyundai Neuville y de Fourmaux. Por la tarde, Neuville se sumaba a la lista de abandonos debido a un triple pinchazo en la segunda pasada por Soysambu, que le dejó sin ruedas. Este abandono permitió a Fourmaux terminar segundo, a 1 minuto y 25,5 segundos de Katsuta y, a Pajari, subir a la tercera posición a casi tres minutos y medio del Hyundai. Lappi terminó cuarto, tras haber sufrido subviraje y pinchar la rueda delantera izquierda y ya, simplemente aspiraba a terminar la prueba.
Tras finalizar la etapa, Solberg era primero con 33 segundos de ventaja sobre Evans, que sufrió problemas de visibilidad al quedarse sin líquido limpiaparabrisas a mitad de la etapa, mientras que Ogier era tercero, a casi medio minuto de Evans. Katsuta terminó cuarto, a sólo 10 segundos de Ogier, mientras que Pajari terminó quinto, casi un minuto por detrás

Como era de esperar, Katsuta optó por no tomar riesgos incensarios en la última etapa y se limitó a controlar su ventaja sobre Fourmaux que, a falta del Power Stage, se redujo a 42 segundos. Mientras tanto, y con objetivo de sumar el mayor número de puntos posibles de los que se otorgan el domingo, Ogier, Evans y Solberg se reengancharon a la prueba y se repartieron las victorias en los tres primeros tramos. En el Power Stage, Solberg marcó el mejor tiempo llevándose así los 5 puntos extra, Ogier fue segundo, a 2 segundos y se llevó los 4 puntos, Evans los tres, Neuville dos y Fourmaux se llevó el último punto extra en juego. A pesar del noveno puesto de Katsuta, a 24 segundos de Solberg, el piloto japonés logró su primera victoria en el WRC con 27,4 segundos de ventaja sobre Fourmaux, mientras que Pajari logró su segundo podio consecutivo al terminar tercero a casi cuatro minutos del Hyundai. En la categoría WRC2, la victoria fue para Virves con su Skoda Fabia RS Rally2, que además logró un impresionante quinto puesto en la clasificación general. También hay que destacar la buena actuación de la pareja formada por Diego Domínguez y Rogelio Peñate del MSi Racing Team, que lograron subirse al podio de la categoría WRC2 Challenger gracias a su tercer puesto. El WRC volverá a la acción con el Rally de Croacia (del 9 al 12 de abril), en el que el asfalto volverá a ser el protagonista.
La tercera cita del WRC, posiblemente la más dura y exigente del calendario, tuvo un final inesperado tras una caótica etapa del sábado en la que, al abandono de Evans por la rotura de la suspensión en el último tramo de la mañana, se sumaron los de Solberg, líder hasta entonces y, el de Ogier que, era segundo, ambos en el tramo de enlace hacía la asistencia

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Clasificación pilotos
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Clasificación constructores
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